Chema, el copiloto del Dakar que hizo llegar a Amazon los coches que revolucionarían su reparto
Aquí podemos leer la bonita historia de dos amigos: Toñejo Rodríguez y Jose María Gómez.
Aquí podemos leer la bonita historia de dos amigos: Toñejo Rodríguez y Jose María Gómez.
Chema es de Dos Hermanas, Sevilla. Un andaluz simpático como solo saben serlo en su tierra, con arte, con empuje y, sobre todo, con ángel. Pero lo mejor de todo es que detrás de esa sonrisa desbordante hay una familia que hoy es parte de la mía. Con ellos he compartido mesa, recuerdos y sueños.
Del polvo del Dakar… a las calles de Nueva York
Recuerdo cuando me dijo con la convicción que solo tienen los visionarios: "Voy a construir unos cochecitos eléctricos y voy a hacer una fábrica aquí, en Dos Hermanas." Lo miré como se mira a un amigo que quiere escalar el Everest en chanclas. Pero lo decía tan serio, tan convencido, que supe que, si alguien podía lograrlo, era él.
Y vaya si lo hizo.
Chema se lanzó de cabeza. Se arremangó, trabajó sin descanso, recorrió España entera buscando financiación, ideas, ingenieros, materiales. Se enfrentó al estrés, al escepticismo, a los ‘no’ y a los ‘quizás’. Cayó. Se levantó. Cayó otra vez. Y volvió a levantarse. Y así, paso a paso, soldadura a soldadura, nació Scoobic, una marca 100% española que fabrica vehículos eléctricos de última milla. Unos aparatos tan eficientes, tan bien pensados, tan sostenibles, que hoy se están comiendo el mundo… empezando por la Gran Manzana.
Amazon se sube a un Scoobic
Hoy he recibido un vídeo que me ha puesto los pelos de punta. Un vídeo que no se podía contar… hasta ahora. Chema me lo ha mandado en exclusiva, con esa mezcla de orgullo y humildad que lo define. Y ahí estaba: Nueva York. Amazon. Scoobic. Todos los paquetes de Amazon en Manhattan se están entregando desde hoy con estos vehículos eléctricos creados en Dos Hermanas.
Sí, lo has leído bien.
Desde Sevilla a Nueva York. Desde una idea que parecía imposible hasta una alianza con el mayor gigante del comercio online del planeta. Porque a veces los sueños se cumplen. Porque a veces los andaluces que hablan bajito, pero piensan en grande, le demuestran al mundo que la innovación también habla español.
Scoobic: Tecnología con alma
Los vehículos Scoobic no son simples "cochecitos". Son soluciones inteligentes diseñadas para optimizar las entregas urbanas con cero emisiones, con ergonomía para el conductor, con conectividad, con eficiencia. Algunos modelos incluso permiten cambiar las baterías en segundos, lo que reduce tiempos muertos y mejora la productividad. No hacen ruido, no contaminan, y están pensados para ciudades que quieren respirar mejor.
Scoobic lleva desde 2016 en la carretera del emprendimiento. Ha pasado por curvas peligrosas, por tramos de grava, por noches sin dormir. Pero no ha dejado de avanzar. Porque detrás de esa carrocería blanca y funcional, hay algo que no se fabrica en serie: corazón.
España, talento a raudales
Qué bien trabajamos. Qué buenos somos. Qué talento hay en nuestro país. Y qué poco nos lo creemos a veces. No fue hasta que me vine a vivir a otro país cuando empecé a valorar de verdad lo que hacemos. Lo que somos. Lo que podemos lograr cuando alguien, como Chema, se atreve a decir en voz alta: "yo puedo". Y luego se arremanga, se parte el alma… y lo consigue.
Hoy no es solo un día feliz para Scoobic. Es un día para que todos los que creemos en la movilidad sostenible, en el talento nacional y en las locuras bien pensadas, celebremos. Porque cuando un andaluz del motor consigue que Amazon entregue paquetes en Manhattan con un vehículo eléctrico fabricado en Dos Hermanas, no solo gana él: ganamos todos.
Así que, querido Chema, gracias por tu amistad, por tu visión, y por recordarnos que lo imposible solo tarda un poco más. Hoy, más que nunca, Scoobic suena a victoria. Y a ti.


